Las luces de Regent Street
El lunes por la noche Inglaterra se vio afectado por la lluvia constante y vientos muy fuertes, que afectó a las carreteras y paró todo el sistema ferroviario del país. El viento golpeaba mi ventana y hacía un ruido silbante que me recuerdaba a una escena de película de terror.
Pese a todo eso, decidí ir a desafiar la lluvia y el viento, y dar una vuelta por la ciudad esperando verla más tranquila y tenerla solo para mí, ya que las calles han sido invadidas por consumidores haciendo las compras de navidades y me ha sido muy difícil salir por ahí estas últimas semanas.
Bajé del metro en la estación de Westminster, desde donde tenía una magnífica vista de la rueda London Eye, iluminada de azul. Crucé el puente de Westminster, siempre sacando fotos y caminé a lo largo de South Bank, donde en este momento hay el mercado navideño alemán. El London Eye estaba increíblemente bonito. Desde allí crucé el puente de Waterloo, que ofrece una de las vistas más privilegiadas de la capital británica, y donde el viento casi me llevó.
Hasta aquí yo tenía la sensación de ser la única persona en la calle. Seguí mi paseo pasando por el Teatro del Liceo y el mercado de Covent Garden, donde una pequeña multitud le escuchaba a un cantante cantando villancicos y alguna canción pop. Es difícil no enamorarse de la decoración de allí, con bolas de Navidad gigantes colgadas del techo y un gran árbol en la parte de fuera del mercado.
Luego me acerqué a la Leicester Square, donde siempre hay mucha vida, pero estaba aun tranquila. Los colores en la zona, sin embargo te embriagaban las vistas. A partir de aquí las luces navideñas toman formas diferentes, con adornos de Navidad muy elaborados, mezclándose con los colores de siempre de las tiendas y cines de esta zona.
Continué caminando por Piccadilly Circus – donde las luces de los anuncios compiten con las de Times Square en Nueva York – y terminé el paseo en la Regent Street, una de las venas comerciales más importantes de Londres, y cuyas luces son tan preciosas y elaboradas que todo noviembre hay una inauguración oficial con celebridades de clase A.
Fue un paseo bastante mojado pero muy agradable. Londres, en este período del año, tiene su belleza multiplicada y merece un paseo nocturno. Bueno, mi pobre cámara estuvo probablemente un poco más húmeda de lo recomendado, pero creo que hizo un buen trabajo. ¿Qué te parece?
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