2013 fue sin lugar a dudas un año de muchos viajes. Y lo digo con las mejillas rojas de verguenza, pues también fue un año de exageros viajeros. Total fueron 28 países visitados, de los cuales 15 no los conocía, de manera que fueron muchos vuelos, viajes en barco, tren, autocar… ¡un poco de todo!

Con tantos viajes, la verdad es que tuve momentos inolvidables. Positivos y negativos – como el momento en el que un policía perezoso en Algeciras casi me detuvo simplemente porque no me quería escuchar, después que me robaron en el ferry que venía de Ceuta.
Pues como es todavía la primera semana del año nuevo, aquí comporto siete de los mejores momentos “viajeros” del año que terminó.
1- NADAR EN LA LAGUNA AZUL EN ISLANDIA
Justo la primera semana de enero, fui a Islandia con el objetivo de ver la aurora boreal, como relaté en este post. Cuando regresaba al aeropuerto, pasé unas horas en la famosa Laguna Azul, que en realidad es un balneario geotermal, cuyas aguas son ricas en minerales como sílice y azufre y con propiedades terapéuticas.
2- (RE)DESCUBRIR EL PLACER DE VIAJAR EN TREN
Cabina de lujo de un tren en Ucrania
Eso puede parecer un poco raro, ya que voy al trabajo en tren. Pero el año pasado tuve la oportunidad de viajar a algunas de las antiguas Repúblicas Soviéticas, como lo conté aquí, y para mejor aprovechar el tiempo, y a la vez evitar las carreteras peligrosas, viajé en tren en varias ocasiones en trenes dormitorio. Esos trenes son muy comunes en esta zona, y poder dormir y llegar al próximo destino ya descansado y pagando poco me llama la atención. No son ningún Orient Express, pero son suficientemente cómodos. Además, hay algo muy romántico en estos trenes, que desafortunadamente ya están cada día más escasos en Europa.
3- LLEGAR A MOSCU AL AMANECER
La verdad es que no tenía planes de ir a Moscú el año pasado, pero cuando estaba en Kiev decidí alargar mi viaje e ir allí en tren. Llegué a la capital rusa al amanecer y luego vi un cielo rojizo-rosado, extremadamente fotogénico. Al salir de la estación de encontré con una visión casi cinematográfica de la ciudad, con el cielo color púrpura, adornado por la silueta de los rascacielos de la era soviética y preciosas farolas.
4- SAFARI EN LAS DUNAS DE OMAN
No es ningún secreto que estoy enamorado de Omán. En 2013, sin embargo, unos amigos omaníes me llevaron a las gigantes Dunas de Wahiba. Cuando estás acostumbrado a los paisajes escarpados y sobrios de este país, el poder subir y bajar dunas dunas de arena de 200 metros de alto es algo increíble. Sobre todo cuando tu conductor piensa que es Indiana Jones, y no le importa cuando estás gritando “¡ten cuidado, ten cuidado!”.
5- PARTICIPAR DE LAS FIESTAS DE VILLENA, ALICANTE
España es conocida por tener algunos de los mejores festivales de verano de Europa, y cada septiembre este pueblo de la provincia de Alicante acoge el desfile de Moros y Cristianos, tradicional en varias provincias de la zona. Como buen brasileño, no pude dejar de comparar la fiesta a los carnavales de Río, por el ambiente alegre y la riqueza de los disfraces, pero con la diferencia que las Fiestas de Villena tienen siglos de tradición. El pueblo simplemente para durante cinco días para prestigiar a las comparsas que representan a cada grupo. Además de esas comparsas, hay también las peñas, que alquilan pisos por el centro o el barrio histórico, donde la fiesta sigue por toda la noche, antes de seguir el desfile otra vez a las 8 de la mañana. Para mi fue duro, pero el buen ambiente y la recepción de los villeneros hicieron estos cinco días de poco sueño valer la pena. ¿Adivina dónde estaré a comienzos de septiembre?
6- CONOCER IRAK
La plaza principal de Erbil, con a ciudadela milenaria al fondo
Olvídate de escenas  de gente corriendo con ametralladoras. Soy muy aventurero, pero tampoco voy a correr riesgos innecesarios, así que visité el otro Irak. La región del Kurdistán, que se esfuerza por mantener la paz y un alto nivel de seguridad, es también hermosa. Visité las dos ciudades más grandes de la región, una antigua, uno moderno, y pude experimentar la verdadera hospitalidad kurda. Estén atentos, ya que habrá muchos artículos aquí sobre este viaje aquí.
7- EXPLORAR LAS RUINAS DE MACHU PICCHU, PERU
Al igual que cualquier ser humano, siempre quise visitar Machu Picchu. En 2013 el sueño por fin se hizo realidad, y me encontré paseando por la ciudad perdida de los Incas justo en el solsticio de invierno, un día muy especial en el calendario Inca. Era tan mágico como me lo imaginaba, especialmente porque llegué antes de las multitudes.
Y tú, ¿hiciste algún viaje interesante al año pasado?
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