No puedo creer que estoy escribiendo este post aquí, cuando acabo de comprar mi billete de avión para visitar Georgia. No, no me refiero al estado americano, y sí a Georgia, el pequeño país en Eurasia, ubicado entre el Mar Negro y el Mar Caspio, adonde voy a menudo desde 2012. He ya escrito varios post sobre él en la versión en inglés del blog. Pero con tantos sellos georgianos en mi pasaporte, es normal que mucha gente me esté preguntando qué hacer en Georgia.

GEORGIA, EL PAÍS DEL CÁUCASO
Georgia es uno de los tres países soberanos en la región del Cáucaso, siendo los otros dos Azerbaiyán y Armenia. Existen en la región otras llamadas repúblicas, pero éstas son simplemente regiones del territorio ruso, como Chechenia o Daguestán; o son repúblicas rebeldes, que se proclamaron independientes pero que no son reconocidas internacionalmente y dependen casi que completamente de otro país – casi siempre Rusia.
Estuve allá por primera vez a finales del 2012 con un amigo madrileño y tuvimos una experiencia tan positiva que regresé al año siguiente. Y después de eso, empecé a volver dos veces al año. Si no sabes o no conoces mucho de Georgia, sigue leyendo que, al final de este post, te podrás considerar casi un experto. ????
Quizá hayas oído hablar del conflicto entre Rusia y Georgia en el año 2008, a causa del territorio de Osetia del Sur, que formaba parte de Georgia y hoy es una de las repúblicas rebeldes de la región. Apesar de ese conflicto, Georgia es una democracia estable y ha crecido mucho desde su independencia de la Unión Soviética y los conflictos étnicos de los años 90. El país también ha vivido un gran nivel de desarrollo tras la Revolución Rosa en 2003 y es el líder regional en IDH (Índice de Desarrollo Humano).

La población de Georgia se estima en los 4,5 millones de habitantes, con unos 30% viviendo en la capital Tbilisi. La segunda ciudad más grande, Kutaisi, tiene una población de sólo 200.000 habitantes, seguida de la capital de veraneo Batumi, con 125.000.
A pesar del pequeño tamaño, Georgia es una ensalada de diferentes culturas: el 84% son de etnia georgiana, seguidos por armenios, azerbaiyanos, búlgaros, alemanes, judíos y rusos que completan el otro 16%. La gran mayoría de la población, 71%, habla el georgiano como primera lengua. Curiosamente, el georgiano no forma parte de las lenguas indoeuropeas. Es, en realidad, la más importante de las lenguas kartvelianas y posee su propio alfabeto, muy parecido a dibujos. Entre las lenguas minoritarias están el ruso, el armenio, el azeri. De todos modos, casi todos hablan ruso fluido y el inglés es popular entre los jóvenes.

Los georgianos son gente muy amable y muy atentos con los extranjeros. Son la clase de gente que, auque no haya un idioma en común, te ayudará con informaciones, te van a dar atención, y en muchas situaciones, pueden llegar a acompañarte a donde tienes que ir. En mi experiencia, los georgianos son el pueblo más hospitalario que he encontrado, junto con los iraníes.

La moneda de Georgia es el lari (con abreviatura GEL), que se divide en 100 tetri. El costo de la vida, incluso en Tbilisi, es generalmente bajo. Un almuerzo para dos personas con un refresco cuesta alrededor de 20GEL, y un viaje en metro sale por 0,50GEL. Sin embargo, el precio de los hoteles es similar al que se encuentra en ciudades como medianas de Europa. Hay casas de cambio en todas las ciudades, donde sue puede cambiar sobre todo euros, dólar americano y rublo. Para quien prefiere usar cajeros automáticos, en el país todos ellos aceptan tarjetas bancarias extranjeras. La verdad es que el sistema financiero georgiano está mucho mas desarrollado que el de muchos países latinoamericanos.

Con respecto a la comida, reconozco que cuando estuve en allá por primera vez no tenía idea de qué comían, pero me me quedé satisfecho con lo que he probado todos estos años. La verdad es que la comida es una de las razones por que regresoal país tan a menudo. Hay una gran variedad de platos y sabores, sobre todo si consideramos que es una región tan pequeña. Un plato que ocupa un lugar muy especial en el corazón de los georgianos, y en el mío también, es el jachapuri. Se trata de una masa de pan rellena de queso y que viene en diferentes formatos. El jachapuri adcharuli, que tiene la forma de ojo y lleva un huevo crudo y un poco de mantequilla, es una variedad muy popular.

Igual que en España o en Italia, en Georgia se come bien y se bebe muy, pero muy bien. ¡Y los georgianos saben beber! Hay evidencias de que aquí se produce vino desde hace 8.000 años, y la mitad de las especies de uva conocidas son originarias de esa región. Las viñas están ubicadas en la región este del país, en la provincia de Kajeti. La producción, aunque modernizada, todavía mantiene varios rasgos tradicionales. El vino georgiano es el más buscado en lo que era la Unión Soviética, siendo los vinos semi-dulces más populares.
¿QUÉ HACER EN GEORGIA?
Viajar por el país es muy fácil. Desde la capital Tbilisi, se puede ir a prácticamente cualquier lugar del país en autobuses o marshrutka, los mini-buses que vas a ver en todas partes. Algunas de las carreteras cercanas a Tbilisi están en muy buenas condiciones y con señalización en georgiano e inglés. Pero mientras te alejas de la capital, la situación cambia mucho. También hay una buena red de ferrocarriles que puede llevarte desde Batumi, el Mar Negro, al Mar Caspio en Azerbaiyán, vía Tbilisi.
La ciudad de Kuatisi es, hoy en día, el destino de vuelos lowcost viniendo de varias partes de Europa. La ciudad tiene un casco antiguo muy bien preservado y várias iglesias y monasterios con siglos de historia y muchos frescos. Cerca de allí también hay grandes cuevas con bellas estalactitas y estalagmitas, ríos que forman grandes canyons y una zona con rastros de dinosaurios.
En el verano, la ciudad costera de Batumi se convierte en el punto de encuentro de turistas de todo el país. Turistas georgianos, rusos y turcos también invaden esta parte de la costa del Mar Negro, transformándola en una especie de Côte d’Azur caucasiana.

Pero ya que estamos hablando del Cáucaso, no podemos olvidar las montañas en sí. Los puntos más bajos de esta cordillera ofrecen varias rutas para quienes gustan de practicar trekking, así como picos altísimos cubiertos de nieve y aldeas con castillos y murallas centenarias, ofreciendo un escenario perfecto para que disfrute de la fotografía. El pueblo de Kazbegi es el último en la fotogénica Carretera Militar Georgiana, que conecta Tbilisi a Rúsia. Mestia, la capital de la provincia de Svaneti, es otra maravilla histórica a los pies del Cáucaso.
En el norte del país también hay resorts de esquí que cada invierno se están cada vez más populares. Gudauri, 30km al sur de Kazbegi es el más popular entre los que quieren practicar al snowboarding o esquí.

A los que les gusta disfrutar de un buen vino, es posible visitar los viñedos de Kajeti y probar los vinos locales, desde los más industriales a los artesanales, con una selección de platos típicos. Es muy fácil encontrar tours de enología saliendo desde Tbilisi y Telavi, ya en Kajeti.

Y por todo el país podemos apreciar la belleza rústica de los cientos de iglesias y monasterios ortodoxos en la cima de montañas y colinas. Algunos están siendo completamente restaurados, mientras que otros todavía muestran las marcas de los años.
Mis amigos insisten en preguntarme qué hago en Georgia con tantos viajes hasta ahora. Mi parte egoísta está feliz de que ellos no sepan qué es lo que están perdiendo, así que puedo tener la ilusión de que todo el país es para mí. Por otro lado, también me siento triste porque realmente no saben qué están perdiendo, porque sí, hay muchos motivos para visitar Georgia.
