Los países del Este de Europa han cambiado mucho en los últimos veintitantos años, pero la capital de la República de Moldavia parece haberse detenido en el tiempo. Y ese aire soviético, decadente, le da un encanto especial.
Como he dicho en posts anteriores, visité la ciudad en el comienzo de la primavera, pero una fuerte nevada había caído sobre la región y el frío era simplemente demasiado. Por lo tanto, uno de los adjetivos que más me viene a la mente cuando pienso en la ciudad es “gris”, en gran parte debido al frío, pero también a la apariencia de la propia ciudad.
En este post quiero compartir esta y otras diecisiete impresiones que tuve de la ciudad:
1 – Chisinau sigue siendo una ciudad muy soviética – o por lo menos te da una idea de cómo eran las cosas en el momento de la antigua URSS.
2 – Es una ciudad pequeña y fácil de explorar a pie.
3 – Es una de las pocas ciudades que conozco que ofrecen conexión wi-fi en las plazas públicas.
4 – Casi todos los restaurantes y cafés también tienen conexión wi-fi, y sin contraseña – es decir, una ciudad perfecta para que viajeros estén siempre conectados.
5 – Es un destino muy barato – una cerveza de medio litro cuesta 11 lei (€0.70, USD0.90).
6 – En muchos sitios la cerveza es más barata que el agua – ¡un sueño para muchos!
7 – Aunque el precio de la bebida y la comida sean bajos, un capuchino vale casi lo mismo que en Londres.
8 – La simplicidad del exterior de las iglesias contrasta con la opulencia de su interior.
9 – Me pareció muy curioso como chicas muy bien vestidas, a veces casi como danzarinas de discoteca, se portaban con extremo respeto y devoción en las iglesias.
10 – ¡La comida es fenomenal!
11 – Las mujeres son muy guapas y tienen mucho estilo – cuando decía en Rumanía que mi próximo destino era Moldavia, todos comentaban “las mujeres allí son preciosas!”
12 – Aunque el moldavo/rumano sea el idioma oficial, me sorprendió conocer moldavos que sólo hablaban ruso.
13 – Es muy evidente el hecho de que el país esté en la lista de los países más pobres de Europa.
14 – El transporte público es seguramente el más barato de Europa (autobuses cuestan 3 lei, trolebuses 2 lei).
15 – El patriotismo está muy evidente.
16 – En la propia Chisinau es fácil ver que la pequeña Moldavia tiene varios grupos étnicos. Algunos de ellos, como los gaugaces (de los cuales comenté aquí) son poquísimo conocidos.
17 – Con el número de bares de karaoke, me a veces me sentía como si estuviera en Asia.
Y tú, ¿has estado en Moldavia? Si la respuesta es sí, ¡comparte tus observaciones con nosotros!
Otros Posts:
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